martes, 31 de mayo de 2011

Crítica de 'La Reina del Sur'


Sinopsis: 'La Reina del Sur' narra la vida de Teresa Mendoza, una joven de Culiacán. Una mañana, suena el teléfono. Es la señal para su caza y captura. El Güero, su pareja y piloto para los narcos, ha muerto por saltarse las normas del cartel e irse de la lengua. Ella, por su relación con él, está condenada. Su suerte está echada. Son las normas de los narcos y en esos momentos comienza su huida. España es su destino, vía Melilla, donde, empezando desde muy abajo y gracias a su carácter indomable, conseguirá llegar a lo más alto en el peligroso mundo del narcotráfico.

Así, llegará a convertirse en 'La reina del sur', la principal proveedora de coca en la costa del Sol. En su trayecto, conocerá a un nuevo amor, Santiago Fisterra, un gallego involucrado en el tráfico ilegal que le hará revivir la complicada relación que tuvo con el Güero. Finalmente las noticias de su éxito cruzarán el Atlántico y llegarán hasta la persona que un día la dejó escapar con vida y que, ahora, no quiere repetir ese error.

Crítica: Basada en la novela de Pérez Reverte, el material disponible era bastante bueno y en el guión no se ha sabido plasmar totalmente, razón por la que gran parte de la audiencia se ha sentido decepcionada. Sin embargo, para quien no ha leído el libro, esta decepción no existe (o no se ve tan pronunciada).

La telenovela (aunque en España se emitiera una versión de 12 capítulos y la llamaran serie por las connotaciones negativas de la susodicha palabra) no puede escapar de muchos de los clichés del género, pero aquí el personaje femenino protagonista es más complejo, profundo e interesante y eso hace que la ficción también lo sea.

Kate del Castillo está enorme, ha sido un gran acierto contar con ella para el papel protagonista. También Cristina Urgel como Paty ha estado genial, haciendo que una millonaria pija drogadicta sea además tierna y vulnerable. Cerrando la parete de los aciertos están Alberto Jiménez, cuyo Oleg ha sido frío y calculador, pero también se le ha escapado cierta ternura hacia Teresa, y Nacho Fresneda, que ha sorprendido con un personaje mezquino y logrando ser el único cuyo acento es creíble. En el lado opuesto situaría a un Iván Sánchez que no parece saber interpretar y cuyo mayor talento es su cuerpazo (¿de dónde ha salido ese acento “gallego”?), y a una Mónica Estarreado cuyo mayor error ha sido un acento que no es capaz de hacer creíble, a diferencia de Fresneda.

En cuanto a la factura técnica ha dejado bastante que desear, destacando el deficiente sonido. Tampoco la fotografía o la música estuvieron acertadas. Y mejor no hablar del doblaje, porque es tan cutre y se notaba tanto... hubiera sido mejor subtitularlos.